La ley comúnmente acepta que existen dos circunstancias bajo las cuales se pueden imponer medicamentos neurolépticos (comúnmente conocidos como antipsicóticos) a alguien en el estado de Massachusetts sin la aprobación del tribunal. Éstas incluyen:
Excepción del 'poder policial': Esta excepción establece que, en circunstancias en las que existe un peligro inminente y el uso de un fármaco neuroléptico se consideraría la opción "menos restrictiva" disponible para reducir ese riesgo, dicho fármaco puede administrarse contra la voluntad de alguien.
Excepción 'Parens Patriae': Esta excepción establece que, cuando se trata de “deterioro inmediato, sustancial e irreversible de una enfermedad mental grave”, se pueden administrar drogas psiquiátricas por la fuerza, aunque sólo por un corto plazo mientras se busca un fallo judicial. Se trata de una excepción particularmente complicada, dado que hay poca evidencia científica de tal fenómeno de irreversibilidad.
